La colección nace del concepto de “delivery”, un tema muy personal para la diseñadora.
Durante muchos años Tania Marcial trabajó repartiendo pizzas mientras estudiaba moda y justo antes de que su carrera comenzara a consolidarse.
El delivery es un trabajo duro y precario, pero también le han aportado innumerables experiencias y referencias visuales que enriquecen esta propuesta.
La colección presenta distintos roles que dan forma a esta narrativa: los repartidores que sufren las inclemencias del tiempo y los contrastes de temperatura. Por otro lado, aparecen los consumidores del delivery, que esperan en sus casas con una apariencia cómoda y relajada, cada uno con sus propias vidas, estéticas e historias.
En esta colección hay mucha investigación, varios de los tejidos están creados de 0, con distintas técnicas y manipulaciones de tejidos, aportando textura a las piezas.
Las tipografías y el contraste de colores tienen un gran peso en la colección creando con ellas textos y composiciones abstractas que crean «estampados». Estas tipografías han sido creadas en base al concepto de la colección, palabras como «mojao», «cancelao,» «express», «bochorno», etcétera.
Es una colección maximalista en cuanto a estilismos, colores y formas de combinarlo todo traspasando los límites, chuleria, calle, política y sarcasmo.