ARIMA —alma en euskera— habla de aquello que permanece en el origen de las cosas incluso cuando el proceso ya ha terminado. La colección SS27 nace del acto de cultivar entendido como una práctica de atención, tiempo y responsabilidad, donde sembrar, cuidar y cosechar representan una forma de relacionarse con los procesos vivos y con el territorio.
Inspirada en la cultura rural vasca, ARIMA reflexiona sobre la memoria que habita en los materiales, los objetos y los conocimientos transmitidos entre generaciones. La huerta se convierte en un espacio simbólico donde conviven naturaleza, comunidad y creación, poniendo en valor los ritmos lentos, el trabajo manual y la continuidad frente a la inmediatez.
La colección entiende la moda como un proceso vivo, construido a partir de decisiones, personas y saberes que dejan una huella invisible en cada prenda. Desde esta mirada, ARIMA explora la relación entre tradición y contemporaneidad, reivindicando el valor de lo cotidiano y de aquello que perdura. Más que una colección inspirada en el mundo agrícola, propone una reflexión sobre el cuidado, el tiempo y la conexión entre las personas, el paisaje y los procesos creativos.