Nomeolvides P/V 2027 nace de la observación de las paredes antiguas y de los papeles pintados que, con el paso del tiempo, se deterioran, se desprenden y dejan al descubierto las capas que existieron antes. Bajo cada fragmento aparece una historia: colores, dibujos y texturas que hablan del pasado y del alma del lugar que un día vistieron.
Esta idea se traslada a las prendas mediante la superposición de capas, jugando con diferentes texturas, colores y materiales que se descubren, se esconden y vuelven a emerger. Las prendas se convierten así en superficies vivas, donde lo nuevo convive con aquello que ya existía.
Pero Nomeolvides también habla del propio proceso creativo del diseñador. Una colección es, por naturaleza, efímera: nace, se presenta y, con el tiempo, puede quedar atrás para dar paso a nuevas propuestas y nuevos lenguajes. De ahí surge el deseo de no olvidar, de conservar una parte del alma que existe detrás de cada creación.
Por ello, tejidos utilizados en colecciones anteriores regresan transformados, convertidos en soporte de una nueva paleta cromática y emergiendo de las prendas como aquellas paredes que, al resquebrajarse, revelan todo lo que había debajo.
Nomeolvides es, en definitiva, una reflexión sobre el tiempo, la memoria y la identidad del diseñador: aquello que cambia, pero nunca desaparece por completo.